01 agosto 2013

Un poquito más de mi...

Hoy me he conocido un poco más a mi mismo.

Nada demasiado profundo. Simplemente una chispa que iluminó mi consciencia y me hizo ver que no soy tan contradictorio como he creido tanto tiempo.

Soy calculador. Metódico. Puede parecer que no, que soy caótico e impulsivo. Pero eso es mentira. Soy jodidamente calculador. También soy empático. No son contradictorios. Al contrario.

Llevo ya una hora y pico dando vueltas en cama y me he dado cuenta de que soy todo lo calculador que soy gracias a mi empatía. Al "sentir" lo que los demás sienten, soy capaz de reaccionar a tiempo para que las cosas se giren hacia donde yo más o menos quiero que giren.

Obviamente, a veces me equivoco. Mi empatía no es incuestionable, pero me ayuda enormemente a la hora de tomar decisiones sobre qué decir o qué hacer.

Por eso a veces tardo tanto en hacerme a un grupo de amigos y otras veces me camuflo como uno más aunque sea la primera vez que los veo. Porque ante algunas personas no "capto" nada y, por lo tanto, no puedo "calcular" lo que tengo que hacer para que una broma sea aceptada, o qué comentario es el más adecuado o cómo de alto debo hablar.

Cuando no capto nada, al no recibir datos de entrada, no tengo una salida. No tengo una forma mía de ser. Yo no soy, yo me adapto.

Por más vueltas que le doy no soy capaz de hacer una analogía con nada que no sea un ordenador. Quizás porque soy informático. O al revés; quizás soy informático porque soy así. Siempre me gustó la precisión matemática. Siempre disfruté averiguando y descifrando las entrañas de los ordenadores y de todo el software que en algún momento tuve ocasión de revisar.

Pero volviendo a mi (a fin de cuentas es mi blog y hablo de lo que quiera [añadiendo que nadie va a leer esta entrada]), al hecho de que soy incapaz de enfrentarme a una situación sin saber lo que va a pasar, está relacionado.


Saber lo que siente la gente que me rodea me ayuda a dar una respuesta correcta. Sin esa información, soy lo más estúpido que puedes echarte a la cara. Eso es así. Soy incapaz de iniciar una conversación por mis propios medios, soy incapaz de siquiera seguir una conversación aunque me lo hayan dejado a huevo salvo que yo reciba interés por parte de la otra persona.

Realmente si alguien que me conoce lee esto dirá "¿Y qué hay de nuevo en todo esto?"... no gran cosa. La gilipollez de que la empatía es la base de todos los "cálculos" que, como calculador, hago antes de responder a cualquier pregunta.

Hace una semana o así, descubrí que de pequeño yo tenía una inteligencia superior a la media. Mi madre no quiso que fuera a un centro "especializado" para que no me sintiera superior a los demás. He de admitir que a día de hoy me siento superior a mucha gente que me rodea, así que posiblemente mi madre estaba en lo cierto al sospechar que no era buena idea el enviarme a un lugar así. Pero no puedo evitar pensar en qué hubiera sido de mi vida si las cosas no hubieran salido como salieron.

Y ya me he desviado mucho de la temática y de lo que iba a decir hoy aquí. Así que hasta aquí la entrada de hoy.

Un saludo

No hay comentarios.: