26 octubre 2006

Vida #1

Tiempo ha que no me pasaba por aquí... El texto que pondré a continuación, es el capítulo 1 del último episodio de mi vida...

Me prometí a mi mismo que no lo pondría aquí hasta que no lo hubiera completado... pero no he hecho nada hasta ahroa desde hace más de una semana y también me prometí mantenerlo más o menos actualizado. Aquí cuento en poco más de dos páginas, el desarrollo de unos hechosque incluyen una extraña relación con una extraña persona, elotra relación con otra persona, incluyendo el final de esta segunda relación, y el momento, el modo y los caminos que seguí hasta conocer a mi actual pareja...

En los capítulos siguientes, redactaré mi relación con mi pareja y los problemas más destacables en ella, así como los mejores momentos surgidos a lo largo de la misma.

Capítulo 1

Un breve resumen



- ¡Vete a la mierda!
Así terminó la discusión. Dufil hacía tiempo que deseaba aclarar las cosas con Alba… pero quizás no de esa manera. De todas formas, ya no había vuelta atrás. Esa pelea era la definitiva.
Dufil se dio la vuelta y volvió a su clase. No pensó en nada el resto del día. Al llegar a casa, se tumbó en su cama y recordó ese 3 de diciembre… Su relación con Alba había cambiado ligeramente. Ambos habían confesado que creían sentir algo más por el otro, pero que mejor sería dejarlo de lado, pues ninguno estaba seguro. Ese miércoles, en el recreo, Dufil salía del baño cuando se encontró con Alba. Un par de malentendidos el lunes habían hecho que no se encontraran el martes. Al verla, el joven se extrañó.
- Tú sabes bailar tango, ¿No?
- Ehm… sí, sé – Hasta ese momento, Dufil no había reparado en Victoria, que acompañaba a Alba.
- ¿Podrías enseñarnos a nosotras 4? Es que es para el día de la paz…
- Bueno, vale… os enseñaré.
- Perfecto. – Alba agarró a Dufil por el brazo y lo arrastró por los pasillos del colegio hasta el salón de actos.
Allí, subidos en el escenario, Dufil intentó indicarles a Alba, a las dos Victoria y a otra chica cuyo nombre nunca tuvo claro, los pasos básicos de baile. Debido a la diferencia de confianza con las demás, Dufil utilizó a Alba como acompañante.
Veinte minutos después, Alba estaba sentada sobre las piernas de Dufil, abrazándolo por el cuello y pidiéndole para salir.
- Pues… vale.
Ahí acabó todo. La sirena indicó el final del recreo y el día continuaba. Ni un beso de despedida, ni un abrazo cariñoso…
Al día siguiente, Elenita se acercó a Dufil y le invitó a ir a su cumpleaños, que se realizaría en sábado, añadiendo el dato de que Alba también iría, a pesar de que había faltado ese día a clase. Del jueves no recordaba nada más. El viernes, había sido un día decepcionante.
En la hora libre que tienen antes del comedor, Alba se había mostrado de todo ante Dufil excepto cariñosa… casi le había ignorado por completo, a excepción de un momento de abrazo. Las sospechas y las desconfianzas habían empezado.
Sábado. El regalo de Elena estaba listo. Dufil estaba preparado y tenía la dirección en un papel. Una vez allí, y tras descifrar el modo de llamar al telefonillo, descubrió que era el primero en llegar. Poco a poco fueron llegando las demás personas: la otra Elena, Alba y dos chicas más con las que nunca se había llevado del todo. El cumpleaños fue de todo menos lo que él esperaba. Al igual que el día anterior, Alba le había ignorado completamente. Además, había llegado a sus oídos la noticia de que “el domingo Alba cortará la relación”. No se atrevió a acercarse a ella en todo el cumpleaños. Puesto que él era el último que se iría, esperó a que Alba abandonara la casa para mandarle un mensaje anunciando el cese del noviazgo. La respuesta no se hizo esperar. Excepto por el “seguimos siendo amigos”, el mensaje era perfecto.
Lunes siguiente… Dufil se juntó con su gran amigo Brais y se pusieron a hablar un poco del asunto. La carencia de sentido ante la actuación de Alba los tenía a ambos desconcertados, hasta el momento de descubrir que Andrés había empezado una relación con ella pocos minutos después de haber recibido el mensaje de Dufil.

Ya era 18 de diciembre, y la pelea había sido a grito pelado, en medio del pasillo del colegio. Ninguno dio el brazo a torcer.
Los días pasaron. Dufil no había dejado de estar con Alba, puesto que tenían amigos en común. Pero procuraban no dirigirse demasiado la palabra. En los siguientes días, Dufil escuchó la palabra wicca en varias ocasiones de la boca de su ex-compañera y la intriga se le metió en el cuerpo. A pesar de ello, decidió dejarlo pasar.

Las vacaciones de Navidad fueron geniales para Dufil. Una vieja amiga, Cris, reapareció en su vida. Además había conocido a otra chica, Maite, con la que se llevaba bastante bien, aunque todo había sido por Messenger.
Llegó enero, y con él la vuelta a las clases. Dufil había tenido tiempo de sobra para pensar a cerca de lo que había sido su relación con Alba y sobre lo bien que se habían llevado, como para estropear la relación que tenían. Por lo que uno de los primeros días de clase, en un recreo, aprovechó para acercarse a Alba y pedir disculpas. El “vale” que salió de la boca de Alba como respuesta lo desconcertó, por lo que, al día siguiente, más tranquilo y tras haber pensado en qué decirle, se acercó y le preguntó:
- Ayer, cuando te pedí perdón… tu respuesta fue “vale”… me preguntaba si eso es que me habías perdonado o no…
- ¿Si te digo que todavía deseo que te caiga una bomba nuclear en la cabeza?

A Dufil se le ocurrieron tres o cuatro respuestas graciosas a ese comentario… pero decidió no decir ninguna.

El enfado de Alba a los pocos días se calmó y se volvieron a hacer amigos, pero a Dufil le seguía interesando el detalle de la palabra “wicca” que tantas veces había escuchado mencionar a su compañera. De todas formas, no preguntó nada.

Fuera del colegio, la vida de Dufil cambiaba radicalmente. Cada vez hablaba más con Andrea… esa chica que había conocido a través de un amigo de Maite. Por otro lado, sus amigos y Cristina encajaban bastante bien, por lo que no se privaba de estar con nadie. Poco a poco, las cosas empezaban a ir decentemente bien. A pesar de que con Alba no parecía estar todo solucionado completamente, no era un tema común y no se hacía un problema. También por esa época apareció Yurema… pero no es una historia que interfiera en lo ocurrido, así que no se darán detalles.
Enero terminó y febrero llegó. Las noticias buenas aparecieron por doquier… la relación con Cris comenzó aunque no se hizo oficial en ese mes. Juan llevaba todo el mes de muy buen humor y eso a Dufil le parecía una buena noticia. El grupo de amigos con el que Dufil solía estar, empezaba a tener un mejor trato con él. Al principio le pareció ligeramente sospechoso, pero pronto descartó las sospechas. Andrea, por otro lado, tenía su propia vida allí, en Barcelona, y Dufil siempre había sabido que su relación con ella no pasaría de lo que ya había sido, así que no le preocupó.
En marzo, a principios, Cris y Dufil anunciaron la formalidad de su relación. Ese mismo mes, a pesar de lo poco que había durado esa relación, ya se habían hecho cosas de las que posteriormente uno podría arrepentirse. Entonces fue cuando Dufil, ya en la cumbre de la felicidad, cayó en picado: una tarde descubrió que Cris y Juan se llevaban mejor de lo que él podía permitir. Su grupo de amigos lo sabían y no querían decirle nada; cuando se enteraron de que él lo había descubierto, lo dejaron de lado. Algunas de sus cosas más íntimas que le había contado a Cris, pasaron a manos de sus enemigos y, poco a poco, todos sus amigos se distanciaron de él.
Una vez más, el ordenador se volvió su rutina. Acostumbraba a pasarse horas y horas chateando con sus amigos, mientras miraba páginas web de diversos temas y con diversos objetivos. La escuela pasó, una vez más, a ser parte secundaria en su vida y, sus amigos de allí, poco a poco también se alejaban. Todo esto pasó todo abril y la primera semana de mayo.
Una leve discusión con Alba sobre temas anteriores que pasó en mayo, recobró el interés que tenía Dufil por descubrir el significado del término “wicca”, por lo que habló con su gran amigo Andrés, en busca de información.
Andrés dice:
Mira en esta página web, es el grupo de Messenger de una amiga mía que también afirma ser wicca… quizás te ayude.
Dufil entró en el grupo de Messenger y echó un vistazo. Página de inicio, introducción, relatos, hechizos, la religión… a fin de cuentas, era una religión politeísta, o eso parecía. Decidió que estar en el grupo no sería suficiente para obtener la información que necesitaba, así que se fue a presentaciones y agregó a las dos personas que habían puesto su dirección de correo electrónico.Al día siguiente, 23 de mayo del 2004, sobre las siete y cuarto de la tarde, una de las dos se conectó: Dhawan. Y comenzó la charla al respecto del tema que había impulsado a nuestro protagonista a agregarla: el término “wicca”.

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