"¡Que bien escribes!" "Escribes de puta madre" "Me encanta como escribes" "Me mola como escribes" "Deberías escribir un libro de tu vida" Esto y muchas otras cosas me dicen sobre lo que aquí pongo. La verdad es que no escribo en muchos más sitios. ¿Realmente escribo tan bien? ¿Realmente sé plasmar lo que pienso y lo que veo tan claramente que a la gente le gusta? Pues yo no lo veo tan claro. No veo que mi escaso vocabulario sea suficiente como para expresar lo que viene a mi cabeza.
Cambiando de tema, estoy pasando (así como muchos otros) por una época en la que los altibajos anímicos son normales. Estoy pasando por una época en la que el desconcierto reina sobre lo demás. No estoy del todo animado y no estoy del todo desanimado. El miedo invade mi mente por momentos. Los recuerdos de viejos momentos, sean buenos o malos, invaden mi cabeza constantemente y se encargan de establecer mi estado de ánimo mientras están ahí. [...]. Mi padre sigue sin preocpuarse por hacer lo que tiene que hacer cuando lo tiene que hacer y hay que recordárselo cuando es demasiado tarde.
Las pocas cosas que me libran de este peso, son mis amigos... o por lo menos cuando quedo con ellos son capaces de hacer que deje de pensar en mis preocupaciones durante las conversaciones con ellos. Otra persona que también me ayuda mucho es Shu... dentro de lo que puede. Y eso me da muchos ánimos.
Las metáforas y los dobles significados me bombardean la mente incesantemente. Soy incapaz de decir o escribir una frase sin encontrarle un doble sentido... que sé que nadie captaría... pero lo tiene. Está ahí y nadie lo puede cambiar... a veces es un significado irónico, otras es un significado triste y otras simplemente es otra manera de ordenar las palabras que dan una frase distinta... pero la capto y no puedo evitar sentirme condicionado, en parte, por ese segundo significado. [...].
Estoy cambiando. Me doy cuenta. No sé por qué, pero me doy cuenta de que estoy cambiando. Mi actitud ante las cosas que se me presentan no es la misma que la que tenía ayer, ni la que tenía ayer es la misma que tenía anteayer... Por lo que veo no es una evolución progresiva... creo que estoy volviendo atrás... aquella época en la que me preocupaban las cosas justas... o menos. No es bueno ni malo... simplemente es. Viejos miedos renacen... sé que de los errores se aprende... pero también sé que el ser humano es capaz de tropezar dos veces en la misma piedra... y tres veces... y cuatro... y...
[...]
Para determinadas cosas me he vuelto más observador... o por lo menos me doy cuenta de cosas de las que antes no me daba cuenta... pero también me pasa al revés con otras cosas. ¿me estoy centrando más en algo en concreto? Si es así, no soy capaz de determinar lo que es... y me da miedo. Tanto como las demás cosas que hay aquí escritas. Más que una entrada al blog es una nota mental, una reestructuración de mis pensamientos, así como de mis miedos y mis alegrías... aunque a esto último todavía no he llegado... ni sé si llegaré.
[...]. La presión y la desesperación se apoderan de mi. La falta de tiempo unida a la falta de sueño y el exceso de trabajo, tanto mental como físico [y en todos los sentidos habidos y por haber], me crean la idea de que no llegaré a tiempo a todo lo que tengo que hacer... y eso me da miedo. Me da miedo el intentarlo, por los pasados errores que pueden repetirse... y el fracasar tras intentarlo, por lo que puede pasar a consecuencia de ello. Pero también me da miedo no intentarlo, pues implica directamente no conseguirlo... y sería doble decepción que habiéndolo intentado... a pesar de la ironía de ello.
Vienen ahora a mi cabeza imágenes bonitas... buenos momentos y buenas canciones, acompañado de buena gente que me quiere y me acompaña... diversión y movimiento. Risas, alegrías, sonrisas, comida, chistes, bromas, comentarios... una gran familia... a la que hace años que no veo... y no sé cuando volveré a ver. Una comida familiar en la que me gustaría volver a estar. Gente nueva que me gustaría conocer...
Cambio de plano. Inseguridades. Mentiras. Engaños. Trucos. Actuaciones. Hechos fingidos. Hechos incoherentes. Silencio. Llantos. Más silencio. "No puedo... lo siento". Mi padre cerrando la puerta. Silencio... otra vez. Más llantos. Miedo. Oscuridad. Tristeza. Decepción. Dolor. Un último primer plano de mi padre.
Nuevo cambio de plano... dejo de pensar... duele demasiado.
Saludos:
2 comentarios:
Ojalá pudiera haberte ayudado más entonces... ojalá pueda hacerlo ahora...
Te quiero. Siempre te querré.
Aunque ya te lo digo siempre... aquí estamos todos para cuando quieras. Si necesitas algo ya sabes que hacer. :)
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